El plomo es un metal tóxico natural que ha sido ampliamente utilizado en diversas industrias. A pesar de los esfuerzos para reducir la exposición, sigue presente en el medio ambiente. El plomo puede entrar al cuerpo a través de la inhalación de polvo o humos, o la ingestión de alimentos, agua o productos contaminados. Una vez absorbido, se distribuye por todo el cuerpo, acumulándose en la sangre, tejidos blandos y huesos. Incluso niveles bajos de exposición al plomo pueden tener implicaciones significativas para la salud, especialmente para niños y personas embarazadas. La monitorización de los niveles de plomo ayuda a evaluar la exposición y guiar las intervenciones.
Plomo
Metal pesado acumulativo.